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Todo lo que necesitas saber sobre comprar un planeta
Te lo explico: es propiedad simbólica. Nadie puede ser dueño legal de un planeta (hay un tratado de la ONU sobre eso). Pero lo que SÍ recibes es un certificado personalizado precioso con datos astronómicos reales y un número de registro único. Piensa en ello como el regalo más original que puedes hacer.
El nombre real del planeta, el nombre personalizado del propietario, un mensaje personal si quieres, un número de registro único y la fecha. Está diseñado para que quede genial enmarcado en la pared.
Llega a tu email como PDF en pocos minutos después de comprar. Puedes imprimirlo en casa, llevarlo a una tienda de fotos para una versión más pro, o simplemente compartirlo online. Fácil.
La gente alucina. Hemos vendido más de 3.247 planetas y recibimos mensajes todo el tiempo de gente diciendo que es el mejor regalo que han recibido. Funciona para cumpleaños, San Valentín, Navidad, bodas, nacimientos... prácticamente cualquier ocasión.
Al 100%. Cada planeta de nuestro catálogo es un cuerpo celeste real descubierto por la NASA, ESA u otras agencias espaciales. No inventamos nada. Los datos de tu certificado vienen de descubrimientos científicos confirmados.
Sin problema. Tienes 30 días para cambiar de opinión. Solo envía un email a ethan@buymyplanet.com y lo solucionamos.
¡Sí! Vendemos planetas y estrellas. Las estrellas son un clásico y siempre mágicas. Los planetas son mundos enteros con sus propias características e historias. Ambos vienen con un certificado personalizado y datos astronómicos reales. Elige lo que más te guste, o llévate los dos.
¡Sí! Cada certificado tiene su propio número de registro único. Es como nombrar una estrella. La propiedad es personal, y tu certificado es único.
Ahora mismo hacemos certificados PDF digitales instantáneos. Puedes imprimirlos en casa o en cualquier tienda. Estamos trabajando en versiones enmarcadas que llegarán a tu puerta. Muy pronto.
Totalmente. La propiedad simbólica de planetas es un regalo de fantasía, parecido a los servicios que nombran estrellas. El Tratado del Espacio de 1967 dice que ningún país puede reclamar un planeta, pero los certificados personalizados son perfectamente legales. Es un regalo querido en todo el mundo.